Como ya todos sabemos, el objetivo final del manager general de los New York Knicks, Donnie Walsh, es el de contratar a una de las superestrellas que en la temporada 2010-2011 se vuelva agente libre. LeBron James, Dwayne Wade y Chris Paul son los nombres más rutilantes.
Sin embargo, Isiah Thomas no pensaba en lo mismo en los tiempos de su mandato y decidió tirar la plata para todos lados. Es así como jugadores como Jared Jeffries obtuvieron contratos por 30 millones de dólares, entre otros.
Una de las trabas más importantes de este plan es el contrato de Zachary Randolph (quién no sólo causa problemas dentro de la organización sino que también afuera). Durante la temporada antes mencionada, el ala pivot va a percibir 17,3 millones de la moneda verde; esto, sumado a los salarios de Jeffries, Eddy Curry y Jamal Crawford da un total de más de 45.000.000 entre cuatro jugadores.
Por lo tanto, para poder contratar a alguno de los All-Star, deberá desprenderse de uno o más de estos contratos.
Uno de los posibles destinos para el número 50 es, según una nota de Hoopsworld, Philadelphia 76ers. Allí podría juntarse con el trío de Andre Miller, Andre Iguodala y Samuel Dalembert, y, en teoría, armar un equipo competitivo para el nivel de la Conferencia este. Otra de las posibilidades involucra a Michael Redd (que esta sonando muy fuerte en el mundo de la NBA para ser traspasado) de Milwaukee Bucks, quién sería perfecto para el sistema de Run-N-Gun que trae Mike D’Antoni a New York, un tirador letal, y con muy buen porcentaje en el tiro de tres. El detalle es que el enorme contrato firmado en 2005 por 91 millones de dólares va más allá del ‘10 (en la temporada 10/11 tiene una opción que le dejará más de 18 millones en su cuenta bancaria) por lo que deberán ser cuidadosos con la nómina salarial en caso de seguir este camino.
Por su parte, el Detroit Free Pass, publica una nota donde habla de cómo el ex Portland Trailblazers podría funcionar en el sistema del nuevo técnico de Detroit Pistons, Michael Curry. Y de que el jugador sería mucho más fácil de conseguir que la estrella de Denver Nuggets, Carmelo Anthony. Cabe destacar que Joe Dumars, GM de Detroit, ya lo había tenido en sus planes cuando los Blazers lo declararon transferible ya que cabe en su definición de lo que la franquicia necesita. Sin lugar a dudas que con un grupo de jugadores veteranos ya armado, sería muy difícil (no imposible) que se descontrolara. Y para sumarle a eso, los mejores años de Z-Bo vinieron de la mano de Rasheed Wallace, cuando jugaron juntos en Portland.
Veremos qué es lo que decide Donnie Walsh, y hacia dónde tendrá que sacar pasaje Zach.
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